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El cercano asteroide que vale más que toda la economía de la Tierra

Cerca de la Tierra, entre Marte y Júpiter hay un asteroide metálico llamado “16 Psyque” cuyo valor puede ser superior a toda la economía de nuestro planeta junta.

Solo su hierro podría valer una cantidad del orden de diez mil cuatrillones de dólares.

Cuando un planeta se forma permanece incandescente durante mucho tiempo. Por gravedad, los metales pesados se posicionan en el núcleo como ha ocurrido en la Tierra (la composición del núcleo de nuestro planeta es principalmente hierro, níquel, cobre y otros metales pesados como el oro. El asteroide 16 Psyque se cree que en su origen fue un planeta del tamaño de Marte. Debido a impactos durante la formación del Sistema Solar, este astro perdió su corteza y manto, quedando un núcleo metálico de aproximadamente 210 km de diámetro. La cantidad de metales casi puros que contiene, podrían cubrir las necesidades de la Tierra durante siglos.

La NASA ya prepara una expedición para investigar este astro. La sonda partirá de la Tierra en el año 2023 y alcanzará el meteorito en el 2030.

Hoy por hoy, tal vez no tengamos tecnología para explotar minas en el espacio, pero no tardaremos. La revolución de un evento de esta magnitud, transformaría totalmente la vida en la Tierra, no solamente la economía.

España cuando la colonización de América era una potencia mundial, pero, qué ocurrió con un evento de tales dimensiones:

Antes de la llegada de Colón a América, en España florecía un gran comercio. Nuestro país era rico y sus moradores vivían de forma acomodada como reflejan las crónicas de la época. Con el descubrimiento de América llegó la ruina de nuestro país, aunque algunos no lo vean. Basta ver nuevamente las crónicas de esa época del auge de la colonización. Recuerdo las historias que nos cuenta el Lazarillo de Tormes, donde refleja una sociedad en decadencia donde todo es escasez.

Los mejores se fueron a las colonias, con la consiguiente despoblación de regiones enteras como Castilla.

La inflación era brutal. Nuestra moneda era el oro y la llegada continua de barcos con tan preciado cargamento hacía que por mucho que trabajase un ganadero con sus ovejas su trabajo cada vez valía menos.

El coste de mantener unidas las colonias fue inasumible. Todo era poco, tanto humanamente como militarmente. Ingleses, franceses y otras nacionalidades estaban al acecho y a la mínima fisura o muestra de debilidad de nuestra corona tomaban posesión de cuantos territorios pudiesen.

Sirva como ejemplo Medina del campo, que antes de la colonización contaba con el mercado de lana más floreciente del mundo y poco a poco fue convirtiéndose en una simple villa.

El dinero que venía de las colonias, tampoco era exagerado. En contra de lo que muchos creen, las colonias como parte de la corona, tributaban a la misma un 10% de sus beneficios. Hoy, nuestro sistema fiscal, duplica, triplica o cuadruplica esta cantidad en función de nuestros ingresos como todos muy bien sabemos.

En cambio, a quien le fue muy bien: a las colonias, por mucho que hoy se quejen. Cuando España deja Colombia, en ese momento, Colombia era el país más rico del mundo.

Colonizaremos el espacio: es cuestión de tiempo (en el supuesto de que no esté ya colonizado).

Algunos pueden pensar que si entran muchos recursos en la Tierra, nadaremos en la abundancia. Yo creo que ni mucho menos. Recordemos nuevamente ese lazarillo y sus señores en la época en la cual entraban constantemente remesas de oro en España y ellos no conseguían ni alimentarse. Por muy grande que fuese el nuevo recurso, no tardaría en estar en manos de unos pocos y el resto a sufrir la crisis de un planeta en decadencia, donde habría fuertes migraciones, donde desaparecería no solo la minería, si no que habría un desplome de las materias primas en su conjunto y por ende, se desplomaría la economía de la Tierra y tal vez nunca volviese a ser tal y como hoy la conocemos.

Admito que hay recursos casi inagotables en el Universo, que estamos muy cerca de poder captarlos, pero lo que no está tan claro es si con ellos a nuestra disposición, tendríamos un mundo mejor.

Como siempre, no nos cuentan nada y lo poco que cuentan, nos lo cuentan mal. Hay verdadero interés en ese asteroide y sus preciados recursos por parte de las élites económicas, aunque oficialmente NASA en su comunicado afirma:

“El 16 Psyque contiene agua y por tanto podría servir como futura parada en posteriores viajes de cara a viajes espaciales tripulados”. Como si no supiésemos que lo que realmente importa es como traer esos metales preciosos y no tan preciosos a la Tierra

Germán Vega – enero 2017

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La efímera

Existen unos pequeños insectos, llamados efímeras. Merecen un análisis:

Aparentemente son frágiles y sin embargo son unos de los seres vivos más antiguos en la Tierra. Hay fósiles de efímeras con más de 300 millones de años.

 

laefimera1 Fósil de efímera.Autor: Banco de imágenes del CNICE. Licencia CC

     Cuando se ven se piensa: es una efímera y sin embargo no somos conscientes de que existen casi 3000 variedades diferentes.

No es difícil verlas, están presentes en prácticamente toda el planeta.

Tienen otras muchas singularidades, pero la más especial es su corta vida, la que les da su nombre,  que en griego, ephemeros, significa que dura un día . Muchas especies de este insecto viven solamente unas horas y en tan corto espacio de tiempo, tienen una existencia plena, cumpliendo su ciclo.

Carecen de boca y aparato digestivo al uso, no comen. Su único interés y al que dedican casi toda su energía es a buscar pareja. No tienen tiempo que perder, se aparean en pleno vuelo. Nada más finalizar, el macho muere. La hembra no dispone de mucho más tiempo, deposita sus huevos en el agua, (no en cualquier agua, les gusta clara y limpia). Una vez depositados sus huevos, muere también.

Este es otro punto para analizar: No es que realmente vivan solamente un día, es una nueva fase de su existencia. Su periodo como larvas en el agua es más largo, pudiendo durar en algunas especies hasta dos años. Pero en un solo día, mudan su piel, se transforman en un insecto alado, se secan y endurecen su cuerpo para poder volar. En ese único y repleto día, pasan de nadar y vivir en el agua, a tener alas y volar, eligen pareja, y exhaustas mueren habiendo antes garantizado su permanencia como especie y colonizado nuevos lugares ayudados por su vuelo. Cuando sus huevos eclosionan, repiten el milenario ciclo: de huevo a larva, de larva a insecto y de insecto a huevo nuevamente. Muere, o desaparece un cuerpo y nace o aparece otro, pero, en ningún momento se interrumpió la vida.

La efímera es el ser vivo que dura un día inmortal

laefimera2 Efímera (foto de Wikimedia Commons)

     Buda se inspiró en las mariposas para su teoría de la reencarnación, viendo ese paso de oruga a mariposa como un nuevo renacer, el dejar atrás un cuerpo o piel y tomar otro nuevo para iniciar la siguiente fase.

Que este pequeño insecto lo hace bien, está más que demostrado. Ha sobrevivido a los cataclismos de la Tierra, viendo como aparecían y se exterminaban nuevas e importantes especies. Tal vez desaparezcamos los humanos del planeta y continúen existiendo las efímeras. Su programa de adaptación y supervivencia es indudablemente  bueno.

Puede que nosotros, que nos consideramos seres muy evolucionados, hallamos perdido la esencia de las leyes naturales y esto termine por costarnos nuestra propia permanencia y como seres dominantes podamos incluso llegar a exterminar no solamente nuestra especie, si no cualquier forma de vida en el planeta, o tal vez la propia naturaleza nos ponga en nuestro sitio como ha puesto a civilizaciones anteriores.

La vida en el planeta es muy frágil y compleja. Apenas muy leves cambios podrían transformar nuestro hábitat. Una subida de tan solo cuatro  grados de temperatura  transformarían totalmente el aspecto de la Tierra, se derretiría el hielo de los polos y el nivel del mar podría subir más de 60 metros. Unas pocas partículas más por millón de carbono en la atmósfera, recalentarían la Tierra hasta hacerla inhabitable y unas pocas menos, convertirían a nuestro planeta en un gélido lugar, sin olvidar las mortales radiaciones solares, hay otros muchos ejemplos de este frágil equilibrio: las corrientes del Golfo, la simple catástrofe que supondría la desaparición de las abejas…

Mientras tanto, nosotros seguimos abusando del entorno hasta ponerlo en peligro, discutiendo si un país si y otro no puede tener armas atómicas, centrando la vida en las cosas que no son ni necesarias ni importantes.

En países como España envejece la población a unos niveles preocupantes. Las nuevas generaciones no consideran adecuado tener hijos, estos dificultan su importante vida profesional y libertad (como si ambas cosas fuesen incompatibles), en cambio, otras zonas se saturan con superpoblación.

Pueden ocurrir tantas cosas, incontrolables unas y predecibles otras, desde un simple accidente personal hasta un cataclismo mundial. No es la primera vez que ocurre un megaterremoto, la caída de un asteroide.

Hay evidencias claras de civilizaciones en el planeta anteriores a la nuestra que se destruyeron, bien por causas naturales, o provocadas, de las cuales no queda casi nada, de algunas, ni el recuerdo.

Todo es tan frágil…

Haití desde su independencia es un país pobre, pero la naturaleza les enseño que la situación aún puede empeorar. Recuerdo una señora haitiana que en unos instantes perdió a sus hijos, a su marido; a sus padres y hermanos; perdió su casa y el terremoto también destruyo su trabajo, era directora de una pequeña agencia de banco y en esos fatídicos instantes (12 de enero de 2010 a las 16:53:09), pasó de una vida normal a perderlo todo, incluso lo verdaderamente importante y a vivir en la calle. Recuerdo que me dijo la frase más terrible que he oido en mi vida: lo peor de vivir en Haití, es estar vivo.

laefimera3  Haití después del terremoto de enero del 2010 (G.Vega)

     Siempre pensamos que esto le ha ocurrido a los haitianos, que las bombas caen en Siria y que la hambruna es en Somalia. También pensamos que ese accidente de coche tan grave, le ocurrió a nuestro vecino. Que equivocados estamos, en un instante nos puede pasar a nosotros. Lo vemos lejos y tal vez sea mejor percibirlo así.

Otra tipología de catástrofe más doméstica, también vista de manera ajena, es cuando desahucian a otro, no a nosotros, pierde el trabajo otro, no nosotros y hemos de seguir pensando también lo frágil que es no solamente nuestro hábitat, si no, nuestro estado de bienestar. Si pensamos sabiamente veremos cuantos de los que nos rodean están a una nómina de la banca rota, cuantos pueden perder hoy mismo su trabajo, su vida, su bienestar.

La clave es siempre la misma, hay unas leyes universales, muy pocas, los sabios dicen que solamente siete y resumibles en menos, que nos hacen seres transcendentes y felices. Opinan que la Tierra es un lugar diseñado para ser felices y evolucionar, que el cumplimiento de estas pocas normas nos hace casi como dioses y seres plenos. Es obvio que no las acatamos, estamos tan lejos de cumplirlas, que al menos en mi caso, los que me rodean ni las conocen, algunas, tal vez las intuyan, pero poco más.

¿Como hemos podido llegar a desarrollar tanto las funciones de un hemisferio de nuestro cerebro y casi inhabilitar el otro?. Nos sobra racionalidad y nos falta lo que nos debería caracterizar: humanidad.

Algo hemos de aprender de la efímera, como mínimo dos cosas: ver lo importante en lo que hemos de centrar nuestra energía y no olvidar nuestro  único día de existencia, siendo siempre conscientes de lo efímero de nuestra vida  y que ésta ha de ser continuada.

© Germán Vega – 2014

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Las Botas

    En Haití, las obras son muy diferentes. No hay demasiadas medidas de seguridad, los trabajadores trabajan descalzos y el casco es algo con un uso diferente al cotidiano. Cuando comen, muchos utilizan el casco como plato, es lo más higiénico que encuentran. Otros, no lo usan en la obra porque quieren conservarlo nuevo. Cuando terminan la jornada, se lo ponen para volver a su casa, lo usan en el tac-tac, (una camioneta que hace las veces de transporte público). Que los vean con casco por la calle les da prestigio, ven los demás que tienen trabajo y eso es un gran honor. En un país con un 80% de paro, trabajar, es todo un lujo.

lasbotas1

Tac-tac. Medio de transporte público. Su nombre se debe a que cuando alguien desea apearse toca en la chapa, suena tac-tac y el conductor para

       Cuando entras en la obra, aquello parece el Ejército de Pancho Villa… todo es manual, escasean las herramientas, para cualquier trabajo, hay muchas personas.

     En mis obras procuro que sea diferente,  no puedo cambiar el mundo, pero me conformo con cambiar mi obra y hacerla un poco mejor, les doy botas, guantes y casco.

     Un día veo a un trabajador descalzo, hacía 15 días que les había dado a todos botas nuevas. Llamo al trabajador, lo reprendo seriamente y es despedido. Lo dejo con el encargado para pagarle lo que se le deba y que se vaya.

     La dureza de corazón es algo generalizado en el País, las condiciones de vida son  tremendas y el trato a los subordinados ralla lo vejatorio. Esto, que es algo extraordinario, en un sitio como este se ha vuelto  cotidiano y cuando no es de esta manera, se entiende como debilidad y la otra parte obra en consecuencia.

     Oigo al trabajador: Señor, quiero hablar con usted, le contesto que si le han pagado, a lo cual me responde que si, dando en este momento la conversación por finalizada y continuando  con mis quehaceres. Él, insiste y decido dedicarle unos segundos, aunque solo sea para que se marche y no me hostigue.

     El trabajador me cuenta:  Señor, ya sabía que me iba a despedir, pero quiero explicarle que he vendido las botas y por que lo he hecho:

     Yo estaba muy contento con mis botas, eran tan bonitas y nunca  antes había estrenado un calzado. Empezó el colegio y el director hecho a mis niños para casa, ya que no tenían uniforme y los advirtió que no volviesen hasta que trajesen  su obligatorio atuendo escolar. Mi mujer y yo miramos que podíamos vender para comprar los uniformes, pero en nuestra casa no había nada de valor por lo cual nos diesen dinero. Lo único que podíamos vender eran mis botas. Me costo mucho desprenderme de ellas, estaba orgulloso de mi calzado y sabia que usted me despediría, pero no tenia otra solución. Vendí las botas y pudimos comprar unos uniformes usados y mis niños volvieron al Colegio. No podíamos dejar a nuestros hijos en casa sin colegio. El hambre, nos preocupa menos, siempre la hemos tenido y estamos acostumbrados a ella.

     El trabajador me hizo sentirme un miserable, pero que podía hacer, quería admitirlo de nuevo, pero si lo hacia me desautorizaría y sentaría un precedente fatal en la obra que podría llegar a no controlar.

     Al final, decidí llamar a una empresa constructora española que trabajan allí y decirles que si podían, por razones personales cambiarme un trabajador mío por uno suyo. El encargado me dijo que si quería beneficiarme a la hija y no me apetecía ver todos los días al padre…y yo, le contesté que algo parecido, (así de brutos somos los blancos). Si le digo la verdad, no me entendería y encima pensaría que no era capaz de controlar a mis trabajadores. Así se hizo.

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Transporte de fardos de ropa del Puerto de Miragoâne a Port-au-Prince

     En Haití las personas compran el calzado en la calle y es usado,al igual que la ropa. Esas organizaciones que recogen ropa y calzado para los países pobres, la limpian, la meten en fardos y termina en sitios como Haití, pero de gratis, nada, se vende. Los haitianos prefieren esas cosas usadas incluso a las nuevas,  dicen que esos zapatos usados son de buena calidad, les duran mucho tiempo y valen poco dinero, en cambio lo nuevo, es chino, malo, dura poco y encima, caro. Cuando veía como algunos comerciaban con esas cosas que deberían regalarse me enfadaba mucho, ahora soy más tolerante, incluso con eso, reconozco que algunos “humanitarios” ganan mucho dinero con ello, pero al menos, los más humildes    por poco dinero pueden tener ropa y zapatos de calidad, no es tan malo, gratis no llegaría nunca a su destino y si bien algunos desalmados hacen su agosto con ello, los más necesitados, lo tienen a buen precio.

 © Autor: Germán Vega. Port-au-Prince. Haïti. 2013

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Formas de votar

No deberíamos sentirnos cómodos en un mundo tan diferente. Mientras en un país, sus ciudadanos gozan de bienestar, sus vecinos pueden carecer de prácticamente todo.

Alguien, por encima de nosotros, nos mete en la cabeza ideas separacionistas. Nos hacen creer que un pueblo es mejor que otro. Nos dividen una y otra vez hasta el punto de que un pequeño Planeta, como el nuestro, cuenta con casi 200 países y no conformes, no dejan de crecer. Cualquier excusa es buena para dividir: una religión, una lengua, un accidente geográfico, un pasado.

Ya el Génesis habla de cómo hay que dividir a los pueblos con diferentes lenguas, no vaya a ser que se entiendan y lleguen a ser como nosotros (dioses).

En el siglo XXI de nuestra era podemos ver, a través de unas votaciones, la basta desigualdad que hemos creado en el mundo y cómo olvidamos que todos somos una única especie y un único pueblo.

Recorriendo el mundo, voy a poner algún ejemplo de cómo son unos plebiscitos en los diferentes países, mirando solamente un detalle: Sus papeletas electorales

Egipto:

egipto1

La foto muestra una significativa papeleta electoral. La población, en gran medida analfabeta, no entiende de siglas y las fotos no dicen mucho al no conocer, en algunos casos, la imagen del candidato. Se asocia una persona y un partido a una simple e infantil imagen: un paraguas, un caballo, una estrella. De esta forma, el votante distingue al que le gusta, cree que le gusta o menos le disgusta.

Haití:

 La pobreza en unas elecciones puede mostrarse incluso hasta en la escasez del papel y en los carteles. Sin embargo, no hay problema, faltan recursos, pero sobra tiempo y arte. Lo resuelven pintando en una pared la foto del candidato.

Tampoco saben leer, pero si saben quién les gusta. A cada candidato se le asocia un número  y de esta forma, a la hora de votar saben que han de poner la X en su favorito. Tampoco importa demasiado el partido. Aquel partido que convenza, sea agradable y sepa llegar, hará que los haitianos se queden con su número y ese será al que voten.

 cartel haiti 1

 En la campaña, todo se centra en el número. El candidato de la foto es el número 10. En la camiseta aparece con su número, incluso hasta con la X.

Kawly 3

El atuendo es importante, el candidato aparece con manga corta, todo normal, si quiere llegar al pueblo ha de ser uno del pueblo y ellos no suelen usar corbata.

kawly

Para rematar este es “el colegio electoral” de un humilde barrio. Una imagen vale más que mil palabras.

mesa electoralhaiti

Bolivia:

papeleta bolibia

Un país pobre, no necesariamente ha de ahorrar en papel. Esta es la papeleta o sábana electoral de las elecciones de octubre del 2011 de Bolivia. No se optimiza el papel, sobra por todas las partes. Las urnas resultaron pequeñas. ¡No hay problema! Se cambiaron por unas mayores. ¡Lo importante es que la democracia no carezca!

 México :

papeleta mexico

 Esta es la papeleta electoral utilizada en las elecciones del 7 de junio de 2015 en la Capital de México.

Se imprimieron, en un papel de seguridad infalsificable, más de 15 millones de copias, utilizando para ello  100 toneladas de papel.

 Los despropósitos pueden ir de un extremo al otro. Esta es la máquina que se usa en Venezuela para sus comicios:

 venezuela

No se si el país podrá permitírselo, pero seguro que no es el peor dinero gastado por su administración.

voto electronico

Germán Vega –  Septiembre de 2015

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EL RACISMO – UNA CLASE DIVIDIDA

El 5 de abril de 1968, la profesora de primaria estadounidense Janes Elliot, con motivo del asesinato un día antes de Martin Luther King, realizó un sorprendente experimento en su colegio.

Comenzó por preguntar a sus jóvenes alumnos de tan solo 8 años, si pensaban que en Estados Unidos todas las personas eran tratadas por igual. Ante la respuesta afirmativa de los niños, los cuales justificaban las diferencias entre estadounidenses blancos, negros, indios y asiáticos, decide plantearles una prueba, a la cual, los niños, entendiéndola como un juego se prestan con gran entusiasmo.

UNA CLASE DIVIDIDA

La maestra decide partir la clase en dos grupos: El grupo de los niños con ojos azules y el grupo de los niños con ojos marrones. Hasta aquí, todo perfecto. El problema comienza cuando les dice que los niños con ojos azules, eran superiores, más inteligentes, más eficientes y por tanto les concedería unos privilegios: cinco minutos más de recreo, podrían repetir comida en el comedor, podrían beber de la fuente. En cambio los de ojos marrones como seres inferiores, no podrían usar los juegos del patio ni juntarse con los niños de ojos azules y lo más importante: Para que nada más verlos se supiese que eran un “ojos marrones”, se pondrían un pañuelo en la manga para ser fácilmente distinguidos incluso sin mostrar sus ojos. La profesora, no perdía oportunidad de diferenciar en clase a un grupo de niños de otros con comentarios del tipo:

-Abran el libro en la página 127

-¿Estamos todos listos? – Todos menos Laurie

– ¿Se dan cuenta del tiempo que perdemos esperando a los ojos marrones?

Comenzaron a ocurrir cosas. Los niños con ojos azules empezaron a sentirse realmente superiores. Amigos inseparables, dejaron de serlo por tener ojos de color diferente. Ya no deseaban estar juntos. Curiosamente, solo por sentirse superiores, los de ojos azules, experimentaron un notable aumento del rendimiento académico, se sentían felices por sentirse superiores e importantes. También arrogantes hacia sus compañeros, que pasaron de ser amigos o compañeros a un simple “ojos marrones”.

Cuentan los niños de ojos marrones lo mal que se sintieron, se creían realmente inferiores, discriminados, incluso torpes y no dignos de estar junto a los superiores ojos azules.

A los pocos días, al comenzar la clase hubo una gran sorpresa. La profesora Elliot comienza la clase afirmando:

Les dije que los ojos marrones no son tan buenos como los ojos azules. Les mentí. La verdad es que los ojos marrones son mejores que los ojos azules. A continuación, por tanto se invierte la situación y los anteriores privilegios de los que gozaban los ojos azules pasarán a ser para los ojos marrones.

Fue muy duro para esos niños de ojos azules, que unos días antes, habían sido felices por considerarse superiores, verse marcados con el brazalete que indicaba que no eran ni superiores ni iguales, que eran incluso inferiores. Sintieron en sus propias carnes la marginalización, el desprecio, la injusticia y solamente por haber nacido con unos ojos de un color diferente.

Los resultados del experimento fueron más allá. El que se dijera que eran inferiores por tener los ojos azules, hacía que llegasen a creerlo, su rendimiento académico bajo y como era de esperar, esos días, el de los ojos marrones subió. Éstos, resolvieron sus tareas más rápido, con más acierto y de forma más brillante, solo por sentirse bien, felices y superiores.

Después del día de gloria de unos y de otros, vino la reflexión. La señorita Elliot abrió un coloquio para que expresaran como se habían sentido. Todos coincidían en lo mal que lo habían pasado al ser considerados inferiores, muchos se avergonzaban de su comportamiento hacia sus compañeros en el día que gozaron de reconocimiento y privilegios.

La profesora trasladó el color de los ojos al color de la piel y cuando les preguntó si el color de la misma debería influir en como tratamos al resto por ser de un color de piel diferente, la respuesta fue unánime y sincera. Todos habían experimentado una y otra situación y todos expresaron que blancos, negros, indios y asiáticos no eran ni mejores ni peores por el color de su piel.

15 años después, deciden reunirse profesora y exalumnos nuevamente en el colegio para contar como los había marcado el experimento de su niñez. Todos habían madurado en la tolerancia, en el respeto a los diferentes y mantenían vivo el recuerdo de su experiencia en el colegio, sin dudar que las diferencias entre unos y otros, nada tiene que ver con el color de nuestra piel.

La profesora Elliot, remarcaba como un niño adorable, se puede convertir en minutos en un discriminador implacable.

No solo el color de la piel puede producir este efecto, es extensible a nacionalidades, a religiones, a tendencia sexual y en general a cualquier diferencia o razón discriminatoria que divida a los humanos.

Cabe recordar Sarajevo y sus Olimpiadas de 1984. Se veía una hermosa ciudad, desarrollada y culta, donde convivían pueblos y religiones diferentes en armonía y respeto mutuo y como de forma casi instantánea ocurrió lo mismo que en esa clase de primaria. De la noche a la mañana, vecinos, amigos de siempre, pasaban a ser enemigos mortales solamente por profesar religiones diferentes. Pasaban de una profunda amistad a un tremendo odio de forma casi instantánea y sufrieron una cruel y absurda guerra que nunca debió de existir. Lastima que no fuese un experimento y mucha más lástima que no hubiesen tenido en primaria muchas profesoras Elliot

EL RACISMO2

 

Germán Vega – 2013